An Autumn For Crippled Children As The Morning Dawns We Close Our Eyes

El Metal y la música de masas no están tan alejadas entre sí como podría parecer en un primer momento. Si al oyente medio le haces escuchar un disco que se aleje de los estándares de producción establecidos por la industria, lo más fácil es que te lo rechace enseguida. Esto es lo que he experimentado con este nuevo álbum de An Autumn For Crippled Children. La primera escucha me ha reventado unos cuantos esquemas mentales, pero lo cierto es que después de ponerme gafas de pasta y dejarme barba, he terminado por encontrar un muy buen álbum.

Estilísticamente, esta banda neerlandesa ya parte de un subgénero bastante underground como es el Blackgaze, el hermano malo del Shoegaze. La incomodidad sonora inicial llega principalmente de la mano de la voz, la batería y los teclados. El trato que AAFCC dan a la voz es de instrumento totalmente secundario, la tienen arrinconada en un segundo término y suena como cuando intentas sintonizar una emisora de radio y se te cuela un poco de estática. En cuanto a la batería, es de Metal en cuanto a ejecución, pero su sonido se acerca mucho más a lo que encontraríamos en un grupo de Pop/Rock alternativo. Finalmente, el teclado también me ha descolocado bastante hasta que mi cerebro lo ha situado en unas coordenadas próximas a la banda sonora de Twin Peaks. Sí,  todo es muy freak.

Parece que estoy poniendo el disco a parir, pero lo cierto es que después de tumbar el muro inicial, el disco entra más que bien, con una progresión de melodías y atmósferas muy bien trabajada y que da pie a temas como “Carefully Breathing”, “Melancholia” o “Splendour Unnoticed”. “As The Morning Dawns We Close Our Eyes” es un disco que no para de crecer a cada escucha que le das, como una bolsa de palomitas de maíz en un microondas.

La primera vez que te tomas una birra te puede sorprender por el amargor de su sabor y porque no esté azucarada como la mayoría de bebidas que vienen enlatadas, pero si le das un par o tres de oportunidades, es fácil que termines por saber apreciarla adecuadamente.

Ivan Cateura