Veinte años llevan ya en el mercado esta banda nativa de Suecia con nombre de lago antártico. Lago de curiosas características y que ha llevado de cabeza a científicos de todo el mundo por lo misterioso y asombroso de su existencia. Bueno, ya que ha salido el tema y como aquí en el Paranoia Metal Show nos empeñamos día a día a compartir nuestros conocimientos generales del mundo con nuestros lectores, os contaré que el lago Vostok es un lago situado bajo la superficie de la Antártida. Sí, lo que vendría siendo bajo el hielo, pero sin estar helado, por lo que en sus aguas podrían habitar microorganismos varios y diversos. Al parecer, se calcula que este estanque de agua subglacial (cuando me pongo así de técnico se me erizan los pelos y todo) ha podido permanecer unos 15 millones de años aislado de la atmósfera terrestre, gracias a los cuatro quilómetros de hielo que habría entre el lago y la superficie de la Antártida. Vamos, una movida de las guapas, muy interesante la verdad, pero me paro aquí porque hasta yo entiendo que este no es el escenario adecuado para hablar del Loch Vostok en sí, como fenómeno en la tierra, sino de Loch Vostok como banda de Metal y su nuevo (octavo) álbum de estudio. Aunque ya os digo yo que por interesante y didáctico os recomendaría más la ampliación de información de la pincelada científica que os he dado en las líneas anteriores.

Loch Vostok con este “Opus Ferox – The Great Escape”, en adelante “OF-TGE”, nos aparecen con cantante y bajistas nuevos. Al no ser una banda muy popular os diré que tienden a practicar algo así como un Metal Progresivo. Bueno, Death Metal Progresivo. Bueno, lo del Death sería a pinceladas, tampoco sería abusivo. Más melódico que extremo. Pero cuando es extremo, es extremo. Y lo Progresivo es Progresivo, pero sin excesos o complejidades. Sin virtuosismos, pero tampoco un claro equilibrio entre lo melódico y lo extremo, entre lo limpio y lo gutural, y sin claras estructuras en sus canciones. Vamos, que a mi aun no me ha quedado claro qué hacen, qué quieren hacer o hacia qué dirección pretenden ir. Son un poco como el lago de verdad, algo subterráneo (o subglacial en este caso), a mucha distancia de la superficie, donde podría haber algún tipo de vida, pero que no se sabe muy bien de qué tipo, ni sus características. Un misterio vaya. A mi modo de ver se lían demasiado y al final entre tantas cosas indefinidas, no llegan a nada sólido ni convincente.

OF-TGE” es un disco totalmente prescindible en cualquier estantería (si aún sois de los de adquirir discos o compactos en formato físico). Si os va el caos, la incertidumbre o el ir contracorriente, sin reglas, estructuras o criterio sólido, “OF-TGE” podría interesaros, pero para un rato. Incluso para este tipo de perfil de gente el disco se hará cansino y prescindible en poco tiempo.

Sergi