Jinjer Wallflowers

¿Habéis visto alguna vez un mapamundi marcado con chinchetas de colores presidiendo la pared de un salón? Este recurso decorativo suele ser utilizado por ese tipo de gente que afirma rotundamente que una de sus máximas pasiones en la vida es viajar y conocer gente nueva – o al menos contar su vida y milagros a la primera víctima que encuentran y enseñarle muchas fotos -. Pues bien, en el caso hipotético de que los miembros de Jinjer también decoren su hogar de forma similar, no hace falta que os imaginéis un mapamundi, pensad directamente en la cabeza de Pinhead de Hellraiser.

Desde la edición de su primer álbum, esta banda ucraniana se ha pateado todos los rincones habitados del planeta tocando en todos los sitios donde les han dejado, hasta que finalmente les ha llegado la posibilidad de tocar en grandes festivales y ser cabeza de cartel de algunas giras. La única cosa que les ha podido frenar ha sido la pandemia del coronavirus y, como no podía ser de otra manera, han aprovechado el tiempo libre para componer y grabar nuevo material, que sale bajo el nombre de “Wallflowers”.

Una de las ideas que podría pasar por la cabeza de una banda de Metal extremo que ya ha conseguido el reconocimiento internacional, es el de aflojar un poco la intensidad, y la sensación que tengo después de escuchar este “Wallflowers” es que han hecho justo lo contrario. Quizá sí que en este cuarto álbum Tatiana tira más veces de voces melódicas que en anteriores ocasiones – tampoco lo he cronometrado -, pero en el apartado instrumental, el combo ucraniano se muestra muy contundente. Su particular estilo, que podría definirse muy esquemáticamente como Groove/Prog Metal, estira sus costuras más que nunca para dejarnos canciones en que los riffs se retuercen hasta el extremo, llevando algunos temas hasta cotas muy importantes de intensidad. Si el planteamiento Groove de un riff te invita inicialmente a mover acompasadamente las cervicales, la inclusión del elemento Prog lo hace estallar todo, provocando graves fracturas óseas.

De todas maneras, Jinjer se han guardado un par de ases en la manga. Una de las características que más pueden atraer de esta gente es el carácter juguetón de Tatiana a las voces, y siguiendo con este hilo se han marcado un tema redondo como es ”Disclosure!”, que seguro que entrará a formar parte de su set-list habitual. Y si nos fiamos de los datos que proporciona Spotify, la canción más reproducida de Jinjer es “Pisces”, una de las más melódicas de su discografía. Y en “Wallflowers” nos topamos con “Wallflower”, la canción que casi le da título al álbum y que sigue un esquema similar otorgando cierta pausa en el ritmo del disco.

Muy buen álbum, otra vez, de Jinjer. Parece que esta gente ha dejado la pandemia atrás y no tiene freno.

Ivan Cateura