Late Night Savior son una banda de hard rock/post-grunge de Salt Lake City, quienes empezaron muy disparados, debutaron en 2016 y el segundo disco saldría ya en 2017.

Tras esos dos discos, empezaron a cosechar premios y ganar concursos pero, a diferencia de otros grupos a los que la fama les viene de golpe y que al fichar por discográfica y querer tirar del hilo (como la cagaron estrepitosamente hicieron Greta Van Fleet, por poner un ejemplo así al azar), rápidamente sacan más material, Late Night Savior decidieron levantar el pie del acelerador y tomarse las cosas con calma, para ofrecer un producto acorde con lo que se esperaba.

La pandemia también ha provocado que esto se retrasara un poco más, pero gracias a ello, se han podido subir al carro de la moda pandémica de tener tres colaboraciones en este disco. Esta pandemia hemos visto como el 80% de los nuevos discos tiene “featurings” varios y diversos por ahí, los cuales se dividen en dos grandes grupos: A- La colaboración del vecino del cuarto, que se arriesgó a salir en pleno confinamiento de su piso para venir a grabar unos coros a tu pc y B- Colaboraciones de gente más o menos reconocida en el mundillo del rock metal.

A Late Night Savior los meteríamos en el grupo B ya que, aunque no tengan a los From Ashes To New, que este último año se han forrado solo con las colaboraciones, sí que tenemos a otros grupos conocidos como The Veer Union y Saving Abel, y unos menos conocidos pero que están al alza como los Royal Bliss.

Su música ha madurado ligeramente y los podríamos colocar entre (precisamente) los The Veer Union y los finlandeses Red Eleven, con buenos singles como el que abre el disco (y donde colaboran los Veer), Strong Enough to Live, Monster, Battle Cry, This Regret o Freakshow.

Buen disco que, sin demasiadas pretensiones técnicas, cumple con lo esperado de esta gente que, sin prisas, se han sacado un puñado de buenos temas.

Lluís XXVI