“Porque muchas críticas vienen de hipócritas, que dicen que son del Barça y no lo son! Y me están embaucando algunos de ustedes, y eso es lo que no me gusta… que nos embauquen! Que nos engañen! Eso no me gusta nada! No caigan en la trampa! Que si no hacen ver que son del Barça no los leería nadie ni los escucharía nadie. O sea que al loro! Que no estamos tan mal hombre!”. No me preguntéis a qué viene esto, ni qué relación hay entre esta ya frase mítica de Joan Laporta y este séptimo álbum de los británicos Lesbian Bed Death. Relación ninguna, solo que había leído en muchas fuentes que LBD tenían la etiqueta de Gothic Metal, o Gothic/Hard Rock, o Gothic/Punk/Hard Rock, y tras escuchar el disco, estoy aun tratando de encontrar lo del Gothic. Así pues, que no os embauquen!

LBD son, como he comentado, una banda británica, que yo etiquetaría más bien como Punk/Hard Rock, pero de Gothic nada de nada, a no ser que consideremos Gothic como las partes ligeramente atmosféricas que nos ofrecen de vez en cuando en algunas canciones. “The Witching Hour” es un disco dinámico, curioso e incluso largo, teniendo en cuenta el estilo que practican. Más Hard Rock que Punk, y muy maduro y consistente, de ahí que fuera imposible ser más Punk que Hard Rock. Sin grandes locuras o saqueos musicales, LBD saldan su séptimo disco en un producto más que correcto y digno, realizado gracias (todo hay que decirlo) al crowdfunding de sus fans. “The Witching Hour” no ofrece grandes acrobacias musicales, ni tenemos un claro protagonista a destacar. Tampoco creo que sea su objetivo. Pero está bastante bien diría yo. “The Witching Hour” es el resultado de un trabajo serio, que ofrece una hora de entretenimiento musical con voz femenina y sinceramente poco más. Más un disco de fondo de los que no molestan y que puntualmente te engancha que un imprescindible en nuestras discografías.

Sergi