Inmerso en el aburrimiento de la escucha de los cientos de discos aburridos que estoy recibiendo este año, se me hizo referencia a estos Defecto como “unos progs, pero el disco no está mal”. Motivador mensaje, pero más que suficiente para detener la escucha de tanto “interesante” disco y lanzarme a la aventura que iba a suponerme anteponer a los progs frente a todo lo demás.

Y para no hacer la historia larga en exceso… sí, estos daneses llamados Defecto practican Metal Progresivo sí, pero de perfil Symphony X para que nos entendamos. Defecto no son empalagosos, complejos o aburridos, ni intentan demostrarle al mundo cuanta virtuosidad se esconde entre sus dedos. Defecto son un cuarteto que van al grano, con esa base prog a lo Symphony X (para los más antiguos) o Adrenaline Mob (para los más actuales), con esa voz a lo Russell Allen (¿casualidad?) pero con mucha versatilidad y distintos tipos de registros, flirteando en muchas ocasiones con el Metal Melódico. Garra, potencia y a la vez melodía desgranan las cuerdas vocales de Nicklas Sonne a lo largo de los aproximadamente tres cuartos de hora que dura este “Duality”, el tercer compacto en su haber.

Pero la voz de Nicklas no es lo único verátil en Defecto. También lo es su música en su conjunto, ya que desde el opening track, con “Rings of Saturn” hasta el final, sin alejarse de esa contundente base prog a lo Symphony X ya mencionada y permanente en prácticamente todos los temas, Defecto mezclan todo tipo de influencias, algunas perfectamente reconocibles, otras con las que te tienes que estrujar un poco las neuronas. Alter Bridge, Nickelback o Shinedown, incluso Shakra o Gotthard (como quizá los más destacados) rezuman en nuestros tímpanos, sin abusos ni excesos, con las dosis justas para complementar el sello que el cuarteto danés sin duda también aporta a tanta influencia musical y de referencia mundial.

Duality” es un muy buen disco, de fácil digestión y atractivo, un disco bastante intenso pero perfecto para aquellos que en unos tiempos en los que parece que está ya todo inventado, se atreven, no con algo nuevo, pero sí a mezclar adecuadamente y de forma exitosa, ingredientes que todos perfectamente conocemos para obtener un cocktail con firma propia, sin un encasillamiento específico, pero con la versatilidad (de nuevo) y polivalencia como bandera.

Sergi